04 diciembre, 2014

Enfermedad de Osgood-Schlatter

Después de un par de meses sin publicar, vuelvo a hacerlo para tratar un asunto que nos estamos encontrando con bastante frecuencia en la unidad de readaptación de lesiones de A.D. Nervión y que por no conocerlo antes, me ha obligado a leer sobre él. Hablo de la enfermedad de Osgood-Schlatter. Esta patología tiene su población diana en niños en edades de crecimiento (10-15 años sobre todo) y se acentúa si son físicamente activos (práctica deportiva habitual).

Se identifica como una apofisitis tibial anterior, es decir, una inflamación en la tuberosidad anterior de la tibia. El núcleo de crecimiento que ahí se encuentra y que a estas edades aún no ha llegado a fusionarse sufre tensión del tendón rotuliano, lo que crea la apofisitis. Esto puede acabar sangrando, acumular calcio y producir calcificación en el tendón. Como digo, se produce como consecuencia de una excesiva tracción del cuádriceps sobre el tendón rotuliano que causa una tendinopatía en dicho tendón e inflamación en la tuberosidad tibial (donde se inserta), que es donde está el núcleo de crecimiento que aún no está fisionado a esas edades, y donde puede llegar a crearse una espina ósea.


Señalada por una flecha se puede ver la apófisis
o espina ósea que puede crearse
Como síntomas tenemos inflamación de la tuberosidad tibial, sensibilidad a la palpación, dolor intermitente o que aparece con la práctica deportiva. Además, hay que recordar que la población de incidencia es aquella que se encuentra en periodo de crecimiento. Esta enfermedad suele resolverse con el paso del tiempo, cuando finaliza el periodo de crecimiento, pero mientras tanto puede ser tratada con entrenamiento para paliar o revertir los síntomas.

Cuando nos encontramos ante un caso, puede ser necesario que abandone la práctica deportiva, para descargar de impactos repetidos que incrementen el dolor o retrasen la duración (fútbol por ejemplo), pero recomiendo iniciar un periodo de entrenamiento personal específico hasta que vaya remitiendo el dolor y se pueda reintegrar a la práctica deportiva con normalidad. Según la literatura, las recomendaciones son:


  • Hielo: aplicar hielo (15 minutos) en la zona dolorosa después de los entrenamientos ayudará a reducir inflamación y dolor. Compra una bolsa de guisantes congelados, ponle el nombre (para identificarla y no comértela una vez que se empiece a usar para esto), y así tendrás una bolsa de hielo que se amolda a cualquier superficie y que tendrás siempre disponible en casa. Si duele también durante el día, puedes aplicar hielo 2 o 3 veces al día.



  •  Estiramientos: si el fémur crece y causa que el cuádriceps se alargue y tire de la tibia creando tensión, estirar ayudará a elongar esa musculatura y reducir la tracción sobre la tibia, haciendo que la longitud del cuádriceps se vaya adaptando a la longitud del fémur.

  • Liberación miofascial: coge una pelota de tenis (alterna de vez en cuando con una de fútbol bien inflada) y pásatela rodando por el cuádriceps lentamente y apretando (dolor soportable). Será algo doloroso pero ayudará a relajar la musculatura y las fascias, descargando tensión. 3 minutos cada muslo.


  • Potenciar glúteos e isquitibiales: entrenar la musculatura antagonista a la que causa la alteración para contrarrestar la hipertonía del cuádriceps. Ejercicios como el puente de glúteos, bird-dog o incluso “nordic-hamstring” servirán.



Espero que sea de aplicación práctica para personas que tengan contacto con niños en edad de crecimiento y que manifiesten dolor por debajo de las rodillas. Probablemente os pase como a mí, que no conocía esta enfermedad, y que hoy, gracias a los compañeros de fisioterapia de la unidad de readaptación de lesiones de A.D. Nervión, sí que conozco. En los próximos días espero publicar una nueva entrada acerca de otra enfermedad similar que en este caso afecta al talón.

5 comentarios:

  1. Me ha servido de mucho tu información. Muchas gracias.

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  2. Vaya, pues tengo 42 años y padecí esta lesión, por lo visto, pues jugaba al baloncesto siendo adolescente.
    Debajo de la rodilla izquierda sigo teniendo una protuberancia, aunque hace muchos años que no me duele.

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  3. Tengo mucho dolor en esa parte de la rodilla no puedo ni caminar q puedo haser

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  4. Hola. Te recomiendo ponerte en manos de un graduado en ciencias del deporte con conocimientos en lesiones para que te realice un plan de ejercicios individualizado. Un saludo.

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  5. Estoy con una inflamacion justo en esa parte final del tendon rotuliano. El doc me dijo que ese huesito esta un poco crecido y puede ser el causante del dolor. Estoy en ejercicios con un especialista. Espero me recupere de esto y siga saliendo en bici. Dime la operacion es una solucion definitiva? El doc me dijo que si los dolores persisten y ni las inyecciones o los ejercicios funcionen, lo último seria operacion. Es cierto?

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